Lucía
Soto Muñoz,
la futura actriz Luchy Soto, nació
el 21 de febrero de 1919 en Madrid. Pertenecía a una familia
de artistas de teatro ya que sus padres eran Manuel Soto y Guadalupe Muñoz Sampedro. Y tenía entre tantos
como primos, Juan
Antonio Bardem y Pilar Bardem.
Luchy
Soto (a veces mencionada al principio como Luchi Soto) empezó
su carrera delante de las cámaras, en 1933 cuando
sólo tenía
catorce años, en la película de
Eusebio Fernández Ardavín La
bien pagada seguida en 1934 por Crisis
mundial
de
Benito Perojo con, en particular,
Antoñíta
Colomé, Miguel Ligero, Josita Hernán y Fernando
Freyre de
Andrade. En 1935 hizo parte del reparto de tres
títulos
cinematográficos: Rumbo
al Cairo, otra vez de Benito Perojo con Miguel Ligero y
Rafael Calvo, Madre
Alegría de José Buchs con Irene Caba
Alba y El ciento trece
de y con Ernesto
Vilches y un nuevo galán de la pantalla
española: Alfredo
Mayo.
A
pesar de su juventud, Luchy Soto mostró muy
rápido sus
capacidades
de actriz desempeñando papeles en comedias o dramas pero
también como cantante y bailadora. Trabajó
entonces
en muy variadas películas aún musicales
como Morena
Clara
(1936) de Florián Rey con Imperio Argentina. Durante la
guerra civil su actividad cinematográfica se hizo
menos densa.
Hay que señalar sin embargo En busca de una
canción
(1937) de
Eusebio Fernández Ardavín con Luís
Peña.
Sin alcanzar el nivel de actrices como Amparo Rivelles o Ana Mariscal,
Luchy Soto ganó sin embargo su status de estrella de la
pantalla en los
años 1940 con películas producidas por la
Compañía
Industrial del Film Español – Sociedad
Anónima (CIFESA) y los galanes españoles de la
época como:
- Alfredo Mayo, en 1941,
con Sarasate ,
Escuadrilla
y ¡Harka!,
- Luís
Prendes, en 1943, con Rosas
de otoño;
- Rafael
Durán, con La boda de Quinita Flores
(1943), Ella,
él y sus millones
(1944),
- Armando
Calvo, con El
hombre que las enamora (1944).
A
partir de la mitad de los años
cuarenta se apartó del cine para dedicarse al teatro
aún en America con la
compañía de su madre, donde actuó
también el
actor Luis
Peña,
con quien contrajo
matrimonio en 1946.
Al
final de los años
cincuenta, regresó
delante de las cámaras. En 1959 hizo parte del
reparto de
dos episodios una producción hispano-norte americana de Joseph
Breen y Fernando Palacios sobre la vida del Cristo, El Salvador
& El redentor
con Luis Álvarez en el papel del Cristo, Maruchi Fresno, en
el de la
Virgenl, Antonio Vilar en Poncio Pilato (La película ha conocido en los EEUU una reedición VHS bajo el
título The
Life of Christ: The Amazing Trilogy).
En los años sesenta desarrolló
sobre todo papeles secundarios cinematrográficos en su
país y en una coproducción hispano-italiana: Historias de la
televisión (1965), de José
Luis Sáenz de Heredia, con
Tony Blanc; Operación
cabaretera de Mariano Ozores con Tomás Blanco; Crónica de nueve meses
(1967) de Mariano Ozores con Alfredo Landa; Encrucijada para una monja/
Violenza per una monaca (1967) de Julio Buchs con Rosanna
Schiaffino;
Hamelín (1969) de Luis María
Delgado con Tota Alba. Durante los mismos años
intervino también en series
y programas dramáticos
de la televisión española. Apareció en
una última película estrenada en 1970, El jardín de las
delicias de Carlos Saura.
Luchy
Soto murió en Madrid el 5 de octubre de 1970.
Sólo
tenía cincuenta años
pero casi cuatro decenios de carrera y más de cuarenta
papeles
cinematográficos. Unas fuentes precisan que era la madre de
Lucía Peña Soto (1963), también actriz.

Lucía
Soto Muñoz, la future actrice Luchy Soto,
naît le 21 février 1919 à Madrid. Elle
est issue
d'une famille de comédiens célèbres. Elle a pour père Manuel Soto et pour mère
Guadalupe Muñoz Sampedro. Parmi ses cousins germains se trouvent Juan
Antonio Bardem
et Pilar Bardem.
Luchy Soto (également mentionnée comme Luchi Soto
dans les génériques de ses premiers
films) commence
à travailler devant les caméras alors qu'elle a tout juste quatorze ans dans un film d'Eusebio
Fernández Ardavín La
bien pagada (1933), suivi Crisis
mundial
(1934) de
Benito Perojo avec notamment Antoñíta
Colomé, Miguel Ligero, Josita Hernán et Fernando
Freyre de
Andrade. En 1935 la jeune fille est au
générique de trois autres titres : Rumbo al Cairo,
toujours de Benito Perojo, avec Miguel Ligero et
Rafael Calvo, Madre
Alegría de José Buchs avec Irene
Caba Alba et El ciento trece
de et avec Ernesto
Viches ainsi qu'un tout nouveau jeune premier du
cinéma espagnol : Alfredo
Mayo.
Malgré son jeune âge Luchy Soto montre
très vite
ses talents d'actrice en interprétant des rôles
dans des
comédies et des drames mais en développant
également ses capacités de chanteuse et danseuse.
Elle
participe alors à des films très
variés y compris
musicaux comme Morena
Clara (1936) de Florián Rey avec Imperio
Argentina. Pendant la
guerre civile, son activité
cinématographique est plus
réduite, citons cependant En busca de una
canción
(1937) de
Eusebio Fernández Ardavín avec Luís
Peña.
Sans atteindre le niveau des actrices comme Amparo Rivelles ou Ana Mariscal,
Luchy Soto devient dans les années quarante une des vedettes du cinéma espagnol
avec des
films produits par la
Compañía
Industrial del Film Español – Sociedad
Anónima (CIFESA). Elle donne la
réplique aux jeunes premiers de l'époque comme:
- Alfredo Mayo, en 1941,
dans Sarasate ,
Escuadrilla
y ¡Harka!,
- Luís
Prendes, en 1943, dans Rosas
de otoño;
- Rafael
Durán, dans La boda de Quinita Flores
(1943), Ella,
él y sus millones
(1944),
- Armando
Calvo, dans El
hombre que las enamora (1944).
À
partir du milieu des années quarante, Luchy Soto
s'éloigne du cinéma pour se consacrer au
théâtre y compris dans l'Amérique
hispanique avec
la compagnie
théâtrale de sea mère, où se
produisait
également
l'acteur Luis
Peña
qui devint son époux en 1946.
À
la
fin des années cinquante elle se retrouve devant les
caméras en faisant notamment partie en 1959 de deux
épisodes d''une coproduction
hispano-étasunienne de
Joseph
Breen & Fernando Palacios sur la vie du Christ, El Salvador
& El redentor
avec Luis Álvarez dans le rôle de
Jésus, Maruchi
Fresno, dans celui de la Vierge et Antonio Vilar en Ponce
Pilate (Le film a fait l'objet aux États-Unis d'une réédition video
intitulée The
Life of Christ: The Amazing Trilogy). Dans les années soixante l'actrice interprète
surtout
pour le cinéma des rôles secondaires dans des films comme : Historias de la
televisión (1965), de José
Luis Sáenz de Heredia, avec Tony Blanc; Operación cabaretera
(1967) de Mariano Ozores avec Tomás Blanco; Crónica de nueve meses
(1967) de Mariano Ozores avec Alfredo Landa; Encrucijada para una monja/
Violenza per una monaca (1967), une coproduction
hispano-italienne de Julio Buchs avec Rosanna Schiaffino; Hamelín (1969)
de Luis María Delgado avec Tota Alba. Durant la
même
période elle participe à des feuilletons et des
programmes dramatiques de la Télévision Espagnole. En
1970 elle apparaît dans un dernier film El jardín de las
delicias de Carlos Saura.
Luchy
Soto meurt à Madrid le 5 octobre 1970. Elle n'avait que
cinquante ans mais presque quatre décennies de
carrière
et plus de quarante rôles cinématographiques à sa filmographie. Certaines
sources
précisent qu'elle était la mère
de Lucia Peña Soto (1963), également
comédienne.
Voir
la filmographie de Luchy Soto

Lucía
Soto Muñoz, the futur actress Luchy Soto (credited as Luchi
Soto
in her first films) was born the 21 february 1919 in Madrid. Her
parents, famous Spanish theatre actors were Manuel Soto and
Guadalupe
Muñoz Sampedro. Between her first cousins she has Juan
Antonio Bardem and Pilar Bardem.
Luchy Soto begins to word in front of the
cameras in 1933 when she was
14 years old, in a film directed by Eusebio
Fernández
Ardavín, La
bien pagada, followed in 1934 by Crisis mundial
with
Benito Perojo as director and in particular in the casting
Antoñíta Colomé,
Miguel Ligero, Josita Hernán and Fernando
Freyre de Andrade. In
1935 she was credited in three other films : Rumbo al Cairo,
again directed by Benito
Perojo, with Miguel Ligero and Rafael Calvo, Madre Alegría by
José Buchs with Irene Caba Alba and El ciento trece
by and with Ernesto
Viches and one of the new "jeune premier" of the Spanish
cinema: Alfredo Mayo.
In spite of her youth Luchy Soto put very
quickly in evidence her
skills as comedian in dramas o comedies but also as singer
and
dancer. She acted in very varied films including musical comedies
as Morena
Clara (1936) by Florián Rey with Imperio
Argentina. Druring the civil
war, her cinematographic activivy is limited, we only can
mention: En
busca de una canción (1937) de Eusebio
Fernández
Ardavín with Luís
Peña. Without arriving at the nivel of actresses
as le niveau
des actrices Amparo Rivelles or Ana Mariscal,
Luchy Soto began in the forties one of the female stars of the Spanish
screen with films produced by the Compañía
Industrial del Film Español –
Sociedad Anónima (CIFESA) and she has as patner
, the "jeunes premiers" of this period as :
- Alfredo
Mayo, in 1941, for Sarasate
, Escuadrilla
& ¡Harka!,
- Luís Prendes, in 1943, for
Rosas de
otoño;
- Rafael Durán, for La boda de Quinita Flores
(1943), Ella,
él y sus millones (1944),
- Armando Calvo, for El hombre que las enamora
(1944).
In the middle of the forties, Luchy Soto left
cinema for theatre and
she played in the theatre company of her mother and went to Hispanic
America. In the same company was also the actor Luis Peña
who became her husband in 1946.
At the end of the fifties she came back in
front of the cameras. In
1959 she appeared in two episods of a Spanish-North American production
about the life of Jesus directed by Joseph Breen & Fernando
Palacios, El Salvador
& El redentor
(Video title in USA - The
Life of Christ: The Amazing Trilogy) with Luis
Álvarez as the Christ, Maruchi Fresno as her mothe
and Antonio Vilar
as Ponce Pilate. In the seventies, the actress was employed in
secundary parts : Historias
de la televisión (1965) by José
Luis Sáenz de Heredia, con Tony Blanc; Operación cabaretera
(1967) by Mariano Ozores with Tomás Blanco; Crónica de
nueve meses (1967) by Mariano Ozores with Alfredo Landa; Encrucijada
para una monja/ Violenza per una monaca (1967), a
hispano-italian coproduction by Julio Buchs with Rosanna Schiaffino; Hamelín (1969)
by Luis María
Delgado with Tota
Alba. During the same period she worked also in series and classic
theatre programs for the Spanish television (TVE). In 1970 she appeared
in her last film El
jardín de las delicias by Carlos Saura.
She died in Madrid the
5th of octobre of the same year. She was only 50 years old but had a
career of about four decades and more than forty roles in the cinema.
Some sources specify she was the mater
of Lucia Peña Soto (1963), also a theatre actress.
FILMOGRAFÍA
DE
LUCHY SOTO
Les
films de Luchy Soto
Luchy
Soto's filmography
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